10-08-2006 16:37:54 - Historias del dia a dia - Leido 182 veces
Hace algún tiempo, usaba regularmente como medio de transporte, los taxis. De hecho, a diario andaba así, de tal forma que conocí muchas personas que trabajaban en ese medio.
De todo había en la viña del señor, algunos cabrones muy cabrones, otros mas que nomás le pegaban al McGyver, los que ganaban 2000 pesos diarios, los que no completaban para la renta, los que tenian chingos de viejas, los que no podian mantener a la unica que tenian, en fin, chingos de weyes, eso si, la constante era, casi todos manejaban de la chingada.
El día de hoy, me dirigía hacia mi oficina, manejando por el anillo periférico, y tenia que incorporarme hacia la izquierda a Diego Díaz, justo debajo de la joroba, pero como no se vale la vuelta así, tenia que cruzar la avenida, y tomar el retorno para poder integrarme. Cuando cambia el semáforo para que podamos cruzar, apenas avanzo unos metros, me rebasa por la derecha un pinche taxista, y se atraviesa frente a mí para dar vuelta a la izquierda hacia Diego Díaz, freno bien cabrón mientras hundo la mano en el claxon y el hijo de la chingada nomás saca el brazo izquierdo como saludano. Encabronado, cruzo la calle y tomo el retorno para seguir el camino por Diego Diaz.
Cuando doy vuelta a mi derecha y tomo Diego, me doy cuenta que estaba el taxista parado justo ahí, junto a un oficial de tránsito que lo estaba multando.
No se que sea el Karma ni como funciona.
Pero que bueno que paro el oficial de tránsito al pinche taxista.
Por ojete.
De todo había en la viña del señor, algunos cabrones muy cabrones, otros mas que nomás le pegaban al McGyver, los que ganaban 2000 pesos diarios, los que no completaban para la renta, los que tenian chingos de viejas, los que no podian mantener a la unica que tenian, en fin, chingos de weyes, eso si, la constante era, casi todos manejaban de la chingada.
El día de hoy, me dirigía hacia mi oficina, manejando por el anillo periférico, y tenia que incorporarme hacia la izquierda a Diego Díaz, justo debajo de la joroba, pero como no se vale la vuelta así, tenia que cruzar la avenida, y tomar el retorno para poder integrarme. Cuando cambia el semáforo para que podamos cruzar, apenas avanzo unos metros, me rebasa por la derecha un pinche taxista, y se atraviesa frente a mí para dar vuelta a la izquierda hacia Diego Díaz, freno bien cabrón mientras hundo la mano en el claxon y el hijo de la chingada nomás saca el brazo izquierdo como saludano. Encabronado, cruzo la calle y tomo el retorno para seguir el camino por Diego Diaz.
Cuando doy vuelta a mi derecha y tomo Diego, me doy cuenta que estaba el taxista parado justo ahí, junto a un oficial de tránsito que lo estaba multando.
No se que sea el Karma ni como funciona.
Pero que bueno que paro el oficial de tránsito al pinche taxista.
Por ojete.